Archive for 24 enero 2009

YO TAMBIÉN ME UNO A LA FIESTA

enero 24, 2009

Ustedes lo saben. Desde el primer momento me identifiqué con Barack Obama y su política de paz. Si bien no puede cambiar el mundo, tengo clarísimo que sus contribuciones serán decisivas para el cambio.

Tampoco me apasiono. Son muchas las expectativas que rodean al nuevo presidente estadounidense y esto puede ser un arma de doble filo si no la sabe manejar correctamente. Lo mejor del caso es que están más que justificadas. Ese señor tiene un “no sé qué” que inspira confianza. Que estremece. Que contagia.

Y aunque no soy americano, celebré como el que más su toma de posesión. Así que he decidido revivir con ustedes dos de los mejores momentos de esa noche:

1) La interpretación del tema “Signed, sealed, delivered (I´m Yours)”, a cargo de Beyoncé, Shakira, Sting, Mariah Carey, Mary J Blige, Stevie Wonder, Will.I.am, Alicia Keys, Faith Hill, Maroon 5 y Jaime Foxx.

2) Fanático al fin: La intervención en solitario de Shakira en este especial, con la canción “Bright Side Of The Road”. Fíjense cómo al final del video Beyoncé, Mary J Blige y Faith Hill se emocionan con la actuación de mi amada.

DE VUELTA A LA REALIDAD…

enero 6, 2009

en-wall-street1

Luego de que les prometiera una continuación del post anterior sobre mi viaje a la ciudad de los rascacielos, no me queda más que cumplir con la promesa. Les resumo brevemente mi estadía:

Después de mi caminata por Times Square junto a Emir y Angel, me tocó poner en marcha mi jornada de visitas a los amigos que decidieron sumarse a la diáspora dominicana en EEUU.

Mis amigas periodistas y ex compañeras de trabajo en El Caribe, Dania Santana y Verónica Sánchez, fueron las primeras “afortunadas”. Cenamos juntos en un “diner” de la 34 street y allí pasamos un momento sumamente agradable.

Joel Moya pasó a recogerme y fuimos juntos a disfrutar de la obra “Doña Flor y sus Dos Maridos”, en el teatro Repertorio Español. Esto fue una invitación de mi amigo Anthony Álvarez, quien hace las veces de narrador de la historia.

Allí pude compartir con los protagonistas de la obra, entre ellos el actor cubano Francisco Gattorno, y conocí a quien hasta entonces sólo era una ficha más de mi Facebook: la señorita Laura Gómez. Una chica que  me causó muy buena impresión y con la que tengo muchos amigos en común.

Llegaron las fiestas. El 24 me tocó pasar Nochebuena en la casa de la familia materna de mi hermano Emir. Una celebración muy al estilo dominicano, pero con la variable Santa Claus de por medio.

Al día siguiente, la celebración del “Christmas´ Day” tuvo lugar en el hogar de Dana, mi cuñada. Su familia, toda de origen italiano pero con base en la tierra de Shakespeare, organizó un pasadía en el que no faltó buena comida -eso incluye golosinas-, bebida y mucha alegría infantil.

Ese viernes mi cuñada me llevó al mall de Staten Island y en la noche a una disco que se llama “Bistro” en la que tuve la oportunidad de compartir con sus mejores amigos.

El sábado tomé el ferry rumbo a Madison Avenue para responder a una invitación de mi pana Frederick Martínez “El Pachá” a su programa sabatino “El Pachatazo” que se difunde por la emisora La Kalle (105.9 FM), de Univisión Radio. A seguidas, cogí un tren hasta el Bronx y me junté con Alfredito Labour. Almorcé (él y su pareja cenaron) unos ricos tacos “home made”.

De ahí partimos rumbo a University Avenue para visitar a mi amiga Madelaine Pérez (ahora Quezada, porque se casó), quien hace dos meses inauguró su restaurante “Sal y pimienta” y con quien aproveché para ponerme al corriente después de más de tres años sin comunicarnos. Ella está trabajando en Univisión 41 dando las informaciones del tráfico.

Y como la noche aún era joven, Alfredito y yo fuimos a un karaoke para distraernos y reírnos un rato con la animación de la comediante Rosemary Quezada, mejor conocida como Boquitas. Al poco rato se unieron los amigos del señor Labour: Julissa y Lenin, y la pasamos de lo mejor.

El domingo, mi tío Alfonsito, mi tía Grace, mi prima Stephanie y la ex novia de mi primo Tito me fueron a buscar al Bronx para llevarme hasta Yonkers, donde residen. Fue muy chévere.

El lunes anduve por Wall Street, y a las 5 pm me reuní con Mark y Miguel, unos amigos que viajaron en vehículo desde Boston sólo para verme. Me invitaron a cenar a un restaurante del área y hablamos hasta más no poder.

Seguí mi recorrido neoyorquino. La nueva parada fue el Bar 41, de la 41 Street.  Mi colega Annina Rodríguez estaba departiendo con unos amigos. Estuvimos ahí hasta tarde y su amiga Rosa, ella y yo cogimos el subway hasta el East Village para irnos de bonche. Fuimos a parar hasta el bar 1849, donde la música y el ambiente estaban insuperables.

Llegó el 31. Durante el día no salí. Me quedé en casa. En la noche, después de las 12, el festejo era inminente. Y Angel, Dana, Emir y yo nos fuimos de parranda hasta Bistro.

El 1ero. de enero, bajé hasta la 42 street para ver a  mi amiga Francis Rodríguez. Fuimos a comer al McDonald´s más cercano y al rato pasó lo inesperado. Francis recibió la llamada de Limay Gonález, otra ex compañera de trabajo en El Caribe, que casualmente estaba en ese preciso momento en Planet Hollywood (o sea, al lado del McDonald´s) con su esposo Ramón Almánzar, su hijo Alejandro y su sobrinita. Nos juntamos con ellos y caminamos juntos por un buen rato.

La cosa no acabó ahí. Me dispuse a tomar el subway hasta Union Square para compartir con mi amigo Alejandro. Cenamos junto a su pareja -y los familiares de su pareja- en un restaurante mexicano.

El día 2, fui a la 59 street y me dispuse a intercambiar experiencias con mi amigo, el actor Iván Camilo, a quien hacía tiempo no veía.

A seguidas, Joel me llevó a conocer el restaurante “Mamajuana”, que no podía ser más criollo. Y me reencontré en su casa con mi pana, el duendecillo Oliver Delgado, quien me presentó a su pequeño hijo Jeremy y a su esposa.

Al rato, bajé hasta el East Village y acompañado del actor Francisco Díaz visitamos el Starbucks del área.

El día 3 me lo pasé en Staten Island hasta que llegara la hora de tomar el vuelo que me traería de vuelta a la realidad.

Evidentemente, la pasé súper bien. Me quedaron muchas cosas por hacer, pero ya llegará el momento de concretarlas.

Les confieso que no me quería regresar, pero el deber llama. Gracias NYC por momentos tan especiales que ojalá se vuelvan a dar.

P.S.: Las fotos de estos días tan maravillosos pueden ser vistas en su totalidad en mi perfil de Facebook.